Mediante un comunicado, los médicos cirujanos de la Unidad de Emergencia Adultos del hospital Carlos Van Buren exponen una serie de problemas que han tenido que vivir en el último tiempo.
El documento narra extensas deficiencias con las que deben trabajar a diario, tales como la falta de pabellones, especialistas e insumos; pero, un último hecho ocurrido hace unos días atrás en el interior del establecimiento asistencial, terminó por convencerlos de comenzar una movilización indefinida, ya que una de sus colegas recibió una brutal golpiza por parte de una paciente.
La declaración precisa que: «Hemos sido testigos durante largos años de graves deficiencias en la gestión hospitalaria de nuestro centro y del SS Valparaíso- San Antonio, las cuales han redundado en la falta de oportunidad de atención de múltiples pacientes al no existir las condiciones mínimas para ello en nuestro hospital. Ante esta realidad, la cual hemos comunicado en reiteradas oportunidades por las vías formales desde marzo de 2021, de forma propositiva, y que no ha sido escuchada ni satisfecha, nos vemos en la obligación moral de declararnos en movilización indefinida»
En la nota se añade «La falta de pabellones de urgencia, de camas de hospitalización, de insumos mínimos para el quehacer quirúrgico, la triste realidad de la hospitalización en sillas o en el suelo de pacientes graves, nos conmueve e indigna. Sumado a esto, la agresión física a una de nuestras colegas, cirujana y docente de la Universidad de Valparaíso por parte de una paciente, dada la ausencia de seguridad laboral en nuestra urgencia, nos obligan a emplazar a nuestras autoridades del Ministerio»





