Prefieren la calle que su hogar

Niña se fugó del Hogar Santa Teresita de Lisieux

Niña de 8 años del Hogar Santa Teresita de Lisieux del cerro Placeres, Valparaíso, se fugó y fue encontrada merodeando en el servicentro Shell por paramédicos del Hospital Naval. A raíz de esto, los paramédicos se contactaron con carabineros, quienes la llevaron de vuelta, para dejarla en custodia al personal del hogar.

En este contexto, parte del personal intentó convencer a la niña de volver y al negarse la bajaron a la fuerza del vehículo policial. Pero, cabe preguntarse ¿por qué la menor se fugó y no quiso volver al hogar? 

Claro está que según las evidencias públicas el Sename,

sus derivados y funcionamiento no aseguran una protección real ni eficiente de infantes y adolescentes, ya que en el organismo estatal existe una vulneración permanente de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Es más, como antecedente está un informe de Ciper del año 2018, donde se encuentran los resultados de una investigación del funcionamiento residencial en centros dependientes del Servicio Nacional de Menores, mediante el cual se logró establecer que del total de centros residenciales del país el 92,1% no cumplía con los estándares mínimos exigidos por el Sename para su operatividad. De hecho, para justificar con un acontecimiento más reciente, hace pocos días salió a la luz un vídeo, donde se logra escuchar los llantos de un niño pidiendo auxilio, suceso que actualmente está siendo investigado.

Además, no hay nada que asegure que los centros de hogares para menores lleven a cabo los protocolos mínimos establecidos por el Sename para su funcionamiento residencial en la actualidad, así como tampoco consta que cuentan realmente con personal informado respecto de su contenido, generando espacio de alto riesgo para los niños, niñas y adolescentes, incluso frente a eventos críticos. De esta forma lo ideal es que se de cuenta de un nuevo informe con datos actualizados a la fecha.

Por otro lado, hemos sido testigos de que la institución no es suficiente para hacerse cargo de tantos casos, por lo que generalmente se recurre a entidades privadas donde muchas veces los niños, niñas y adolescentes son un número más.

Hablamos con Bárbara Córdova, litigante de juicios de familia, especialmente en casos de vulneración de derechos de niñas, niños y adolescentes, quién nos señaló que “La crítica más grande que le puedo hacer al Sename es que no puedo entender el daño que han hecho muchas veces como institución a nuestros menores. Esto ha quedado en evidencia ante la sociedad y hay que ser muy indolente para volver a vulnerar sus derechos, sabiendo que ya han sido vulnerados antes, incluso en algunos casos, por sus mismos familiares”.

Entonces, ¿Cómo podemos conseguir un cambio real para revertir este oscuro escenario? “la nueva Constitución Política será fundamental para ellos porque se podrán garantizar los derechos de los niños, niñas y adolescentes y por tanto es de suma importancia que los constituyentes tengan en el centro esta preocupación a la hora de escribir esta nueva Constitución de nuestro país”, explicó la Litigante al ser consultada al respecto.

En este sentido Bárbara Córdova propone que se cree una nueva institucionalidad que cumpla con todos los derechos de los niños, niñas y adolescentes, eliminando el Sename y el sistema de subvención. Además, se debe aprobar, promulgar y publicar la ley de garantía de los derechos de la niñez, que se encuentra desde el año 2015 en el congreso y que muchas personas ni si quiera saben que existe, por ende, existe un aprovechamiento, toda vez que, no se cumple con lo dispuesto en la Convención de los derechos del niño. 

“Se deben reconocer en la nueva constitución política la infancia y la adolescencia, pero además se debe establecer un sistema de garantía explicita a su favor para dar efectividad a tales mandatos normativos, ya que no basta con hacer un reconocimiento general a los derechos fundamentalmente de la infancia y adolescencia sin reconocer a su vez los instrumentos concretos para hacer eso exigible. Se debería establecer el interés superior de niños, niñas y adolescentes como un principio y que se reconozca a los mismos como sujetos de derecho para que puedan tener voz en la sociedad, dejando de lado el adulto centrismo”, concluyó Bárbara Córdova. 

Pará finalizar, realiza un llamado a la Defensora de la niñez para que solicite que se investiguen los hechos, dónde eventualmente surgirán más antecedentes incluso de posibles vulneraciones dentro del lugar respecto de la misma niña u otras/os lo cual no puede ser ignorado, ya que es mejor prevenir que lamentar. 

Por: Roberto Bravo