Con solo 23 años, Valentina Véliz se ha posicionado como una de las concejalas más jóvenes del país y una de las voces más firmes de oposición a la administración de la alcaldesa Camila Nieto. Su irrupción en la política local ha sido rápida, directa y sin rodeos.
“Tuve el honor de asumir como concejala de Valparaíso con solo 22. Mientras avanzaba en mis estudios de Derecho, sentí que no podía quedarme en la comodidad de la crítica desde afuera. Si había personas que confiaban en mí en las urnas, entonces yo también debía confiar en que era el momento de actuar”, relata Véliz.
Hija de comerciantes porteños, asegura conocer de primera fuente las dificultades de las familias trabajadoras para salir adelante en un entorno marcado por la inseguridad, el abandono y la falta de apoyo municipal. Su experiencia previa junto a la diputada Chiara Barchiesi, la parlamentaria más joven de Chile, la convenció de que los jóvenes no solo pueden participar, sino liderar con seriedad y convicción.
Una oposición directa a la administración de Nieto
Desde su llegada al Concejo Municipal, Véliz ha sostenido un discurso frontal contra la gestión de la alcaldesa Camila Nieto. “Mi oposición no es antojadiza ni ideológica: es una postura firme ante una administración que ha demostrado lentitud, falta de liderazgo y nula capacidad de reacción ante los problemas urgentes de la ciudad”, afirma.
A juicio de la concejala, Valparaíso no puede seguir soportando el deterioro del espacio público, la expansión del comercio informal y el abandono del patrimonio. “No le tengo miedo a la izquierda radical ni a sus discursos vacíos. Mi responsabilidad es con los porteños, no con las mayorías políticas de turno”, enfatiza.
Critica además que, a pesar del tiempo transcurrido desde el cambio de mando, la actual administración no ha sido capaz de tomar decisiones impopulares pero necesarias. “Valparaíso no necesita una alcaldesa que mire para el lado; necesita una que asuma, actúe y transforme.”
Inseguridad, comercio informal y abandono
Según Véliz, la falta de acción es el principal problema de la gestión actual. Cita cifras de la Cámara Nacional de Comercio que posicionan a Valparaíso y Viña del Mar como las ciudades con mayor victimización del país (66%), y advierte que el comercio informal ha crecido más de un 120% desde 2019, provocando el cierre de más de 350 locales establecidos.
“¿Y qué hace la administración? Propone una ordenanza para regularizar a los informales, en vez de avanzar hacia un plan serio de formalización, apoyo real a las pymes y recuperación del espacio público”, cuestiona.
Desde su rol en el Concejo, ha impulsado medidas como la instalación de cámaras con tecnología biométrica, la implementación de retenes móviles en puntos críticos y una estrategia de seguridad que abarque también los cerros. Además, ha exigido programas de apoyo a comerciantes afectados y mayor fiscalización.
Un llamado a actuar con decisión
Véliz sostiene que Valparaíso necesita respuestas concretas, no más diagnósticos ni promesas vacías. Propone un plan robusto de seguridad, mejoras estructurales en limpieza, eliminación de microbasurales, profesionalización del personal municipal y recuperación de áreas verdes.
Sobre el comercio ambulante, es clara: “El camino debe ser la formalización con exigencia y apoyo real, no el romanticismo del caos. Se requiere orden, capacitación, financiamiento para emprendedores y reglas claras.”
Finalmente, hace un llamado a fortalecer la participación ciudadana real. “El municipio debe dejar de temerle a la ciudadanía activa y abrir de verdad sus puertas al diálogo. Son los vecinos quienes muchas veces tienen las soluciones más sensatas”, concluye.





