La inseguridad en Valparaíso y Viña del Mar se ha convertido en un problema crítico para empresarios, residentes y turistas. Robos y hurtos afectan a sectores emblemáticos como el Barrio Puerto en Valparaíso y Reñaca en Viña del Mar, generando preocupación entre comerciantes y agrupaciones locales.
Santiago Pérez, presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de Reñaca, destacó la importancia de abordar esta problemática de manera urgente, manifestando que “sin seguridad, no hay turismo”.
“Lo más grave de esto es que se ve en crecimiento y que, a nivel de Estado, no se observa una preocupación. Eso no le hace bien a una zona tan importante como lo son Viña del Mar y Reñaca, que priorizan la seguridad. Quien visita la ciudad necesita la garantía de estar seguro”, agregó.
En Valparaíso, específicamente en el Barrio Puerto, la situación es aún más alarmante debido a los robos a vehículos estacionados, que han generado un impacto negativo en el tejido social y económico. Según un estudio de la Fundación P!ensa, los hurtos representan el 29,5% de los delitos en la región, mientras que el 19,1% corresponde al robo de o desde vehículos motorizados.
Además, de acuerdo con un informe emitido por la Subsecretaría de Prevención del Delito en julio de 2023, Valparaíso y Viña del Mar figuran entre las comunas más vulnerables en términos de seguridad a nivel nacional, junto a Santiago, Puente Alto y Maipú en la región. Metropolitana y Antofagasta en la región homónima.
En este contexto, Felipe Narbona Muñoz, presidente de la Asociación Gremial de Barrio Puerto, comentó:
“No es una cosa reciente, pero sí que en el último tiempo se ha incrementado en el barrio, lo que afecta el tejido económico, social e inclusivo medioambiental”.
Por otra parte, Carlos Colihuechún, director regional de SENDA, destacó la importancia de abordar el consumo y tráfico de drogas desde una perspectiva integral, que también forma parte de la realidad delictual de la región.
“El consumo de sustancias es un fenómeno complejo, influenciado por múltiples factores sociales, económicos y culturales. Por ello, nuestro trabajo se orienta a fortalecer entornos protectores y generar oportunidades que contribuyan al bienestar de toda la comunidad”.
Sobre los sectores más afectados, señaló que SENDA identifica patrones y tendencias a nivel regional para focalizar sus acciones, pero recalcó la necesidad de evitar la estigmatización de ciertos territorios y sus habitantes.
Además, Colihuechún enfatizó los desafíos asociados al consumo de sustancias durante el período estival: “Durante el verano, aumentan ciertas incivilidades asociadas al consumo de alcohol y otras sustancias, lo que representa un desafío para la seguridad pública, especialmente en zonas turísticas”.
Entre las iniciativas destacadas para este año se encuentran campañas como “Cuidarse siempre está de moda”, que fomenta actividades recreativas para niños, niñas y adolescentes, y el programa “Tolerancia Cero”, que refuerza los controles de alcotest y narcotest en colaboración con Carabineros.
Finalmente, para enfrentar la crisis de seguridad, organizaciones locales y autoridades trabajan en conjunto, el 20 de enero se iniciará una mesa de trabajo para definir estrategias concretas, buscando garantizar la seguridad y recuperar espacios públicos en estas zonas clave para el turismo y la economía local.





