Vecinos de Llay-Llay logran ampliación de plazo para participar en evaluación ambiental de megaproyecto solar

Organizaciones comunitarias celebran extensión del proceso de participación ciudadana del Parque Solar La Estancilla, que contempla almacenamiento con baterías BESS. Exigen garantías para el agua, el territorio y la salud.

La comunidad de Llay-Llay, agrupada en el Movimiento Llay-Llay se Defiende”, consiguió que el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) ampliara en 10 días hábiles el plazo del proceso de Participación Ciudadana (PAC) correspondiente al Parque Solar con Almacenamiento La Estancilla, un megaproyecto energético que pretende instalarse en el sector del mismo nombre con una capacidad de 47,41 MW fotovoltaicos y 250 MW de almacenamiento mediante baterías BESS en un terreno de 73,4 hectáreas.

La medida fue adoptada mediante resolución exenta firmada por la Directora Regional del SEA Valparaíso, tras la solicitud formal de vecinos de Llay-Llay, quienes advirtieron la necesidad de contar con más tiempo para estudiar los antecedentes técnicos del proyecto y formular observaciones, al respecto María Alejandra Flores, Vocera del Movimiento Llay Llay se Defiende, indico: “Esta ampliación es un triunfo del trabajo colectivo. Queremos un desarrollo sustentable, no imposiciones que afecten nuestra salud, el agua o la biodiversidad. Vamos a usar cada día extra para informarnos y alzar la voz”.

El proyecto ha generado diversas inquietudes en la comunidad. Una de las principales es la posible afectación a las fuentes de agua locales y su disponibilidad, considerando la presión hídrica que ya sufre el territorio. También preocupa la falta de estudios concluyentes sobre los riesgos de incendio o contaminación asociados al uso masivo de baterías de almacenamiento eléctrico.

A lo anterior se suma el impacto que podría tener sobre el paisaje rural, los suelos productivos y la biodiversidad del entorno, así como la ausencia de mecanismos efectivos de información previa y diálogo real con las comunidades locales antes de ingresar el proyecto al sistema de evaluación ambiental, “Se trata de un proyecto de alta complejidad técnica y posible impacto ambiental. Por eso la participación ciudadana debe ser robusta, informada y con garantías. Este plazo adicional es fundamental”, explicó el abogado Gabriel Muñoz, abogado del Movimiento.