Damnificados denuncian demoras y precariedad en la instalación de viviendas de emergencia, a pesar de los compromisos gubernamentales. La incertidumbre y la frustración crecen entre los afectados.
Seis meses después del devastador incendio que arrasó con 8 mil casas en las comunas de Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana, los vecinos afectados siguen esperando respuestas concretas sobre la reconstrucción de sus viviendas. Aunque en marzo la ministra del Desarrollo Social, Javiera Toro, anunció un Plan de Reconstrucción, la realidad es que muchos damnificados no saben si el Estado cumplirá con la reconstrucción y servicios básicos para sus hogares.
Según vecinos, las promesas de reconstrucción parecen haberse quedado en palabras, ya que el tiempo sigue pasando sin soluciones a la vista. Y es que esta semana, los damnificados de Canal Chacao se manifestaron en Camino Troncal, exigiendo respuestas inmediatas y mostrando su descontento ante las demoras en el proceso.
«Hay más de 30 casas que llevan esperando meses por los servicios básicos como agua y luz, por lo que la gente no puede habitarlas», declaró Orietta Dunstan, integrante de la junta de vecinos Los Aromos de Quilpué, al diario El Mercurio de Valparaíso. Estos problemas se suman a la retirada de baños químicos, una medida que ha empeorado las condiciones de vida de quienes sí han recibido viviendas de emergencia, pero carecen de los servicios mínimos para habitarlas.
Por su parte, Marcelo Morales, miembro del Comité de Vivienda de Canal Chacao, denunció que «son alrededor de 60 familias que no cuentan con su Ficha Básica de Emergencia (Fibe),» un documento crucial para ser reconocidos oficialmente como afectados por el incendio y acceder a la ayuda prometida.
Además, la inseguridad en los sectores afectados sigue siendo un tema preocupante, con informes de robos de materiales de construcción y asaltos que agravan aún más la situación de las familias que intentan reconstruir sus vidas.





