Una auditoría interna realizada por la Municipalidad de Quilpué, que abarcó los últimos tres años, permitió establecer que la Corporación, compuesta por las áreas de salud y educación, presentaba un gran déficit.
Todo esto se atribuye al pago de salarios a trabajadores sin contrato, conocidos como “trabajadores fantasmas”, quienes recibían millonarios sueldos, al no pago de imposiciones y al traspaso irregular de dinero entre las áreas de salud y educación.
“Si esto se llega a configurar, es tremendamente complejo, porque quiere decir que los fondos destinados a la educación fueron desviados”, señaló la alcaldesa.
En la conferencia también estuvo presente la Secretaria General de la Corporación Municipal, Patricia Colarte, quien detalló los montos involucrados en la presunta malversación de fondos. Los traspasos de la cuenta de salud a educación alcanzarían los mil trescientos cincuenta y un millones de pesos.
Por su parte, la Directora Jurídica de la Municipalidad de Quilpué, Ximena Olivares, explicó los delitos que podrían configurarse.
“Existe una tendencia a generar situaciones de apropiación indebida de fondos, como la retención de impuestos de trabajadores que no fueron declarados”, afirmó.
Finalmente, el concejal de Quilpué, Renzo Aranda, comentó que estas irregularidades ya se habían evidenciado y fueron denunciadas por la Asociación de Funcionarios de la Salud.
“Con esta querella presentada por la alcaldesa Corti, esperamos que el tribunal, si lo considera pertinente, permita armar un panorama completo sobre los recursos manejados por la corporación y lo que se ha hecho con ellos”, señaló.
La denuncia apunta al ex Secretario General de la Corporación Municipal de Quilpué, al administrador de finanzas y a todas las personas que resulten responsables.





