Tras la aprobación de la nueva ordenanza municipal que regula el comercio ambulante en Valparaíso, los trabajadores del tradicional Mercado Cardonal expresaron su satisfacción por las medidas que buscan ordenar el espacio público y fomentar la formalización del comercio. La normativa, que fue elaborada con el aporte de ediles, el comercio establecido y actores sociales, prohíbe la venta en sectores emblemáticos como calle Victoria, alrededores del Congreso, plazas (excepto los anticuarios de La Merced) y zonas de evacuación de tsunami, entre otros. Además, impone restricciones a la instalación de puestos en espacios reducidos y establece una credencial obligatoria para distinguir a quienes cuentan con permisos.
Boris Díaz, director del Mercado Cardonal, destacó el impacto positivo que ya perciben los locatarios. “Acá adentro ha cambiado mucho. El mercado en estos días es como era antes. Y el mercado realmente vendía las cosas y, por lo menos, aquí hay orden”, señaló. A su juicio, la aplicación de la ordenanza, liderada por la alcaldesa Camila Nieto, marca un antes y un después en la gestión del comercio ambulante. “Está limpiando en todos lados. No es que ella ande haciendo campaña, está haciendo lo que dijo que venía a hacer. Creo que toda la gente de Valparaíso está feliz porque realmente llegó un alcalde que vino a hacer las cosas”, agregó Díaz.
Por su parte, Ricardo Valdés, locatario del mercado, coincidió en que el ordenamiento ha traído beneficios tanto para los comerciantes como para los clientes. “Ahora se está viendo más flujo de gente acá adentro del mercado y por eso el mercado se ve incluso más ordenado. Todos los locatarios están a disposición de atender al público lo mejor que se pueda. La gente que viene a comprar dice que está contenta porque se ve más limpieza y más ordenado, y está todo mejor, sobre todo con el problema de la delincuencia. No se ve tanto ahora esa gente que anda robando, sobre todo a la gente de edad”, relató.
No obstante, los locatarios reconocen desafíos por delante, como la necesidad de agilizar los trámites para obtener patentes municipales y mejorar las condiciones de estacionamiento en los alrededores. “Nosotros necesitamos que todo se regularice. Lo que sí, una solicitud a la municipalidad es que no sea tan engorroso el trámite. Para sacar patentes son como 13 documentos”, comentó Díaz.
La nueva ordenanza, que también prioriza la entrega de permisos a personas en situación vulnerable y busca vincular a los comerciantes con programas de apoyo laboral, enfrentará ahora el reto de su fiscalización. La comunidad porteña observa atenta cómo avanzará esta iniciativa que promete recuperar los espacios públicos para todos, que hasta ahora parte con el visto bueno desde el punto de vista de los comerciantes establecidos y la ciudadanía.






