Una disputa de larga data entre lancheros tradicionales del Muelle Prat y la Empresa Portuaria Valparaíso (EPV) sumó un nuevo capítulo esta semana, luego de que se ejecutara el retiro forzoso de varias embarcaciones desde la poza del puerto, generando una fuerte reacción por parte de los afectados. Entre las embarcaciones retiradas se encontraba la histórica Sam Wha 1, cuya ubicación fue desconocida por sus propietarios durante tres días, hasta que finalmente se confirmó que fue trasladada a un recinto ubicado en el sector de La Pólvora.
El hecho ocurrió la madrugada del martes 10 de junio, cuando personal de la Armada, Carabineros y funcionarios portuarios participaron en un operativo para retirar al menos cuatro embarcaciones, sin notificación previa formal a sus propietarios, según denunciaron los propios trabajadores del mar. Entre los afectados están Julio Olea, lanchero con más de 40 años de trayectoria en el Muelle Prat, y su esposa, la armadora Elizabeth Miranda.
“Desde los ocho años que trabajo aquí. Mi lancha fue retirada sin aviso, sin inventario, y durante días no supimos dónde estaba. Es la matrícula número uno del puerto. Es mi sustento y ahora no tengo cómo mantener a mi familia”, denunció Olea, visiblemente afectado.
La situación no es nueva. De acuerdo con los testimonios, desde hace más de cinco años existe un conflicto entre algunos lancheros históricos y la administración del puerto. El problema central radica en la falta de autorización oficial para operar dentro del recinto portuario, pese a que los trabajadores aseguran haber realizado todos los trámites legales para regularizar su situación.
En una carta enviada tras el operativo, EPV justificó el desalojo señalando que la Sam Wha 1 y otras embarcaciones no cuentan con autorización para operar ni fondear en el sector, y que esa situación fue advertida previamente a sus propietarios. La empresa sostiene que actuó conforme a la Ley N°19.542, que regula el sistema portuario nacional, y que el procedimiento fue ejecutado por instrucción de la Delegación Presidencial Regional.
“La embarcación fue retirada por no contar con autorización para operar ni para fondear en la poza del Muelle Prat. Se le solicitó reiteradamente su retiro, sin obtener respuesta, por lo cual se procedió a su remoción”, detalla el documento. EPV también aclaró que no se hará responsable por eventuales daños y que los costos del traslado deben ser asumidos por los propios dueños. Incluso, advirtió posibles acciones legales en caso de no cumplimiento.
Pese a esto, los lancheros aseguran que han intentado regularizar su situación por la vía legal. “Hemos presentado documentos, solicitudes y hemos trabajado con abogados. Pero no hemos recibido respuestas concretas. No es justo que nos quiten nuestras herramientas de trabajo de esta forma”, explicó Elizabeth Miranda.
El conflicto ha puesto nuevamente en discusión el rol que cumple el Muelle Prat, tanto como punto turístico como espacio tradicional de trabajo para lancheros históricos de Valparaíso. Mientras EPV reafirma su derecho a regular el uso del recinto portuario, los trabajadores acusan abandono, exclusión y una constante presión para ser desplazados del lugar.
Actualmente, la embarcación Sam Wha 1 permanece en un sitio denominado Lote B, en Camino La Pólvora, y puede ser retirada por sus dueños previo contacto con la Gerencia de Logística de EPV. Sin embargo, los afectados afirman que el daño ya está hecho: han perdido días de trabajo, arriesgan la pérdida de sus pertenencias a bordo, y no cuentan con los medios para enfrentar los costos del operativo.
“Esto no se trata solo de una lancha. Es nuestra historia, nuestro trabajo, y la forma en que hemos vivido por generaciones”, concluyó Olea, quien junto a su familia evalúa tomar acciones legales por el desalojo y el perjuicio causado.





