Un grave accidente ocurrió en el Colegio Guardiamarina Guillermo Zañartu Irigoyen de Quilpué, cuando un portón de más de 200 kilos cayó sobre una profesora durante el horario de salida de los estudiantes. El incidente, que pudo haber tenido consecuencias fatales, ha generado indignación entre la comunidad educativa y ha puesto en el centro de la polémica a la Corporación Municipal de Quilpué, responsable del mantenimiento de las instalaciones escolares.
Según testigos, el accidente ocurrió mientras la profesora ayudaba a despachar a los niños a la salida del colegio. El portón, que ya presentaba fallas conocidas por la corporación, se desplomó repentinamente, atrapando a la docente debajo de su peso. Afortunadamente, la rápida intervención de otros profesores y personal del colegio permitió liberar a la afectada, quien fue trasladada de inmediato a un centro asistencial donde evalúan sus fracturas y se recupera de sus heridas.
El presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, calificó el hecho como «gravísimo» y manifestó su profunda molestia por la falta de recursos destinados a la mantención adecuada de los establecimientos educativos, así como por la actitud negligente de las autoridades de educación. «Este incidente no es un caso aislado, sino un reflejo de la precariedad en que se encuentran muchas escuelas debido a la falta de inversión y mantenimiento», señaló Aguilar.
Agregó que la situación en el Colegio Guardiamarina Guillermo Zañartu Irigoyen era conocida por la Corporación Municipal de Quilpué, que no tomó las medidas necesarias para evitar este tipo de accidentes. «Es inaceptable que se ponga en riesgo la vida de los docentes y estudiantes por la falta de atención a problemas estructurales que podrían ser prevenidos», añadió.
El hecho ha despertado una ola de preocupación entre padres, apoderados y docentes, quienes exigen que se realicen las investigaciones pertinentes y se tomen las medidas necesarias para garantizar la seguridad en todos los colegios de la comuna. Asimismo, se ha solicitado a las autoridades locales que se realicen inspecciones exhaustivas a la infraestructura escolar para evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir.
Mientras tanto, la Corporación Municipal de Quilpué no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el incidente, aunque se espera que lo haga en las próximas horas, dado el revuelo que ha causado el hecho.
El Colegio de Profesores ha adelantado que se evaluarán acciones legales contra los responsables, buscando no solo justicia para la profesora afectada, sino también asegurar que se realicen las inversiones necesarias para mantener las condiciones seguras en los colegios de la región.
Este incidente vuelve a poner en la agenda pública la discusión sobre la seguridad en los establecimientos educativos y la responsabilidad de las autoridades en la mantención de la infraestructura escolar.





